¿El eslabón perdido?

Recientemente recibí un correo en donde el escritor se burlaba fuertemente del cristianismo y de los cristianos amparándose en un hallazgo arqueológico del fósil de un simio hembra con caracteristicas similares al hombre, al que muchos llaman el eslabón perdido.

El autor de este correo (al parecer dejandose llevar por la publicidad) se refería a este hallazgo como “La Octava Maravilla del Mundo” y catalogaba tal descubrimiento como si fuera algo impresionante. Dijo ademas que el hallazgo se había mantenido en secreto por dos años y que recién ahora se había dado a conocer.

La noticia no era nueva para mi, puesto que ya había leido este articulo en esta página que me impresionó bastante por la seriedad con la que manejó la noticia.

De todos modos, para la información de todos los interesados, ni este es el eslabón perdido, ni es un hallazgo tan grande como se plantea, y no porque yo lo diga, sino porque los mismos científicos lo afirman. A continuación los dejo con el reportaje del que les hablo. Me tomé la libertad de enfatizar en negritas algunos puntos dignos de observación y de poner mis comentarios con letras verdes. Que lo disfruten.

¿Es éste el “eslabón perdido”?

Un nuevo fósil de 47 millones de años ofrece nuevas pistas a los científicos en torno a la evolución de los primates. Los preservados restos de una criatura hembra de 47 millones de años, similar al lémur, fueron develados en Estados Unidos.

Nótese como tenemos un problema con esa similitud, porque la teoría de la evolución relaciona al hombre con el chimpancé, el cual es un animal muy distinto del lémur. El eslabón perdido que tanto se busca, es el puente entre el hombre y el chimpancé. Si este fuera el eslabón perdido, tendría que tener forzosamente parecido al chimpancé o al hombre.

La preservación es tan buena que es posible observar el contorno de su pelaje e incluso los rastros de su última comida. El fósil, denominado Ida, es considerado el “eslabón perdido” entre los primates haplorrinos -monos, simios y humanos- y sus parientes más lejanos.

Es decir que los mismos evolucionistas no lo consideran un puente entre el hombre y el simio, sino un puente entre los haplorrinos y los primates lejanos.

Sin embargo, algunos expertos independientes, que esperaban la oportunidad de ver al nuevo fósil, han mostrado escepticismo ante la afirmación de que finalmente se encontró dicho eslabón. Además, han criticado el despliegue publicitario que ha rodeado la presentación de Ida. El fósil fue presentado por el alcalde de la ciudad en medio de una gran fanfarria en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Aunque los detalles de Ida sólo han aparecido en una publicación científica -PLoS One- ya existen un documental y un libro asociados.

Pura publicidad a fin de cuentas Ida fue descubierta en la década de 1980 en el sitio fosilífero de Messel, un terreno que se convirtió en un tesoro oculto de fósiles ubicado en Darmstadt, Alemania. Durante la mayor parte de este tiempo ha estado en una colección privada. Desde el 1980 hasta la fecha son 29 años y no dos años como dijo el de la carta. de todos modos es sorprendente como había permanecido este hallazgo en una colección privada por 29 años sin ser tomada en cuenta hasta ahora.

En el Eoceno

La investigación sobre la importancia del fósil fue encabezada por Jorn Hurum del Museo de Historia Natural de Oslo, Noruega. Hurum indicó que la criatura fósil era “lo más cercano que tenemos a un ancestro directo” y calificó el descubrimiento como “un sueño hecho realidad”.

En las palabras del mismo Hurum, “Lo mas cercano que tenemos a un ancestro directo” implica que no es un ancestro directo pero que es lo mas cercano a eso.

El animal vivió durante una época en la historia de la Tierra conocida como el Eoceno, la cual fue crucial para el desarrollo de los primeros primates. A simple vista, Ida se parece a un lémur, sin embargo, la criatura carece de rasgos primitivos como el denominado “peine de dientes finos”, una característica anatómica en la cual tanto los colmillos como los incisivos inferiores son alargados, están juntos y salidos hacia fuera. Tampoco tiene una garra especial utilizada para acicalarse. El equipo concluyó que Ida no era simplemente otro lémur sino una nueva especie. Su nombre científico es Darwinius masillae, para celebrar su lugar de origen y el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin.

Sueño

El doctor Jens Franzen, un experto en las excavaciones que han tenido lugar en Messel y miembro del equipo que desenterró a Ida, la describió como “la octava maravilla del mundo”, debido a la extraordinaria preservación del esqueleto.

La razón para considerarla la octava maravilla del mundo es su preservación y no la confirmación de una teoría.

Esta es información con la que normalmente “los paleontólogos sueñan”, señaló. Además, Ida guarda “un cercano parecido a nosotros mismos”, agregó, con uñas en vez de garras, una mano y un dedo pulgar, como los humanos y algunos otros primates. Sin embargo, dijo que algunos aspectos de los dientes indican que Ida no es un ancestro directo, es más una “tía” que una “abuela”.

No tengo nada mas que añadir respecto a esto.

“Ella pertenece al grupo del cual los primates haplorrinos y los humanos se desarrollaron, pero mi impresión es que ella no está en la línea directa”. Expertos independientes están interesados en estudiar el nuevo fósil pero se muestran escépticos ante cualquier anuncio de que éste podría ser “el eslabón perdido”.

Yo también.

El doctor Henry Gee, uno de los editores de la publicación científica Nature, dijo que el término en sí mismo es engañoso y que la comunidad científica necesitaría evaluar su importancia.

Estamos de acuerdo.

“Es algo muy bueno tener un nuevo hallazgo y será muy bien estudiado”, afirmó. No obstante, agregó que el hallazgo probablemente no se encuentre en el mismo nivel que importantes descubrimientos como el “Hobbit” o dinosaurios con plumas.

¿Eslabón perdido? JA,JA,JA,JA

El doctor Richard Beard, curador del Museo Carnegie de Historia Natural, dijo sentirse atemorizado por la maquinaria de publicidad que rodea al nuevo fósil. Argumentó que podría afectar negativamente la popularización de la ciencia si la criatura no resultara ser tan importante como la presentaron. Todavía Beard no conoce los detalles científicos del descubrimiento pero afirmó que podría ser muy bueno tener un nuevo fósil del Eoceno y que Ida “sería bienvenida como una nueva criatura en el mundo de los primeros primates”. Sin embargo, indicó que “estaría absolutamente estupefacto si resulta ser un potencial ancestro de los humanos”.

Yo también.

Todo está en el pie

En la publicación PLoS, los científicos no dicen que la criatura es un ancestro directo de los humanos, pero el doctor Hurum cree que eso es exactamente lo que Ida es.

¡Eso es fe hermano Hurum!

Hurum le dijo a la BBC que la clave para probar esto descansa en el detalle de su pie. La forma de un hueso en el pie llamado talus parece “casi antropoide”. Añadió que el equipo estaba planificando una reconstrucción en tres dimensiones del pie, lo que demostraría que Ida esa aun ancestro directo de los humanos. “Aún no hemos terminado con este espécimen”, expresó Hurum. “Habrá muchas investigaciones sobre Ida en el futuro”, prometió.

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Ahora bien, viendo con cuidado este hallazgo, no solo es pura publicidad lo que se dice de él, sino que demuestra irrefutablemente un grave fallo en la teoría de la evolución. Piénsenlo bien:

  1. Siempre se ha presentado al hombre como descendiente del chimpancé, argumentando incluso la afinidad genética entre esta especie y el hombre, con una diferencia de solamente un cromosoma.
  2. Todos sabemos que el chimpancé no tiene el talón antropoforme como pasa con este fósil llamado Ida ni uñas humanas en los dedos.
  3. El fósil llamado Ida es mas bien parecido al lémur, por lo que los científicos lo relacionan como un antepasado indirecto del hombre. Esto quiere decir que el fósil llamado Ida tendría que ser anterior al chimpancé, como de hecho lo es según la datación que se le ha hecho.

Todo esto nos lleva a dos conclusiones posibles e igualmente contradictorias:

  • Si Ida no es un antepasado directo del hombre, esto quiere decir que paralelamente con el hombre otros primates desarrollaron características parecidas, como el talón y las uñas de Ida. Estadísticamente la coincidencia es tal que esta afirmación quedaría clasificada como imposible.
  • Si Ida es un antepasado directo, entonces quiere decir que los primates desarrollaron estas características millones de años antes que el chimpancé, lo que se considera evolución, pero que en el chimpancé involucionaron porque ya no las vemos, y que volvieron a aparecer mas tarde en el hombre. Una afirmación totalmente ilógica según las leyes de la termodinámica y según las mismas leyes de Darwin.

La conclusión se la dejo a ustedes.

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